CONSEJOS de seguridad en el Medio Natural:

Nunca más cierto que en la montaña el viejo aforismo de "más vale prevenir que curar". La más sencilla e inocente de las actividades realizadas por un medio natural no totalmente domesticado (montaña, río) puede convertirse en una grave y triste experiencia. En ocasiones el desconocimiento del peligro entraña un riesgo aún mayor que el propio peligro, por lo tanto su conocimiento y comprensión es el mejor modo de protegerse de él. Resulta muy importante tener siempre presente unas reglas básicas de seguridad que nos sirvan de autoprotección ante eventuales situaciones de riesgo.

La montaña y la naturaleza es siempre superior a nosotros. Para desenvolvernos en estos medios con seguridad necesitamos unos mínimos conocimientos, así como unos buenos recursos materiales, físicos y psicológicos.
Prudencia e inteligencia son los ingredientes necesarios para alcanzar la experiencia necesaria que nos permita disfrutar de la montaña con seguridad. La prisa, el empecinamiento, la ofuscación o el agotamiento no son buenos compañeros de actividad. Hay que saber renunciar a tiempo.
La inexperiencia, el mal equipo, la baja condición física y el desconocimiento del terreno son factores determinantes de numerosos accidentes.
Nunca ir solo y jamás abandonar detrás a un compañero.
No confundir el peligro con la dificultad. Emplear la cuerda o los elementos de seguridad necesarios en todas las circunstancias en las que pueda haber un peligro, aunque parezca pequeño.
Cuando el mal tiempo nos sorprende lo fácil se vuelve difícil y ciertos peligros aumentan: caídas de piedras, avalanchas, descargas eléctricas, dificultad de orientación, enfriamiento, fatiga física y moral, etc. Por ello hay que mantener la calma, extremar la atención y las precauciones, saber dosificar las fuerzas pues la actividad termina cuando regresas al punto de partida, no cuando alcanzas la cima. Prever equipo y comida suficiente e informarse de la predicción meteorológica.
Los días posteriores a una gran nevada, ciertas zonas de las montañas son particularmente peligrosas. Asesorarse sobre la posibilidad de avalanchas y aludes, evitando las zonas de peligro potencial.
Muchos accidentes se deben a una mala utilización del material y al desconocimiento de la técnica. El asesoramiento y el aprendizaje con expertos y profesionales resulta fundamental, pues lo que está en juego muchas veces es la propia vida y la de los compañeros.
Las caídas sobre nieve son enormemente peligrosas y suelen tener graves consecuencias por lo difícil que resulta detenerlas y la velocidad que se alcanza. Por ello, al movernos sobre nieve o hielo, hay que evitar cualquier tropezón, enganche o maniobra brusca que pueda comprometer nuestro equilibrio, y por supuesto utilizar el material y equipo necesario.
Es conveniente informar a familiares, amigos, guardas de refugios, autoridades, grupos de rescate, etc. de nuestros proyectos y de cuando pensamos regresar. Se agiliza la voz de alarma y se facilita la búsqueda.

Guardia Cívil de Rescate en Montaña: 0,62.
GREIM El Barco de Avila: 650 383 882 – 650 383 886.
GREIM Arenas de San Pedro: 650 383 883 – 650 383 884.