PUERTO DEL PICO Y CALZADA ROMANA

PUERTO DEL PICO Y CALZADA ROMANA

Distancia: 70 km.
Duración: 3,30hs-4hs.
Dificultad: nula en vehículo.
Punto de partida: “Gredos Tormes” y “Pinos Cimeros”, Punto Activo, Parque de Aventura y oficina de
AMN Gredos en Hoyos del Espino.
Desde Hoyos del Espino por la carretera AV-941 hasta Barajas, Navarredonda de Gredos y San Martín del Pimpollar. En el km 53 encontramos el cruce de la venta de Rasquilla donde tomamos la N-502, que sigue el curso del río Piquillo, en dirección a Cuevas del Valle.
En lo alto del Puerto del Pico (1.390 m) se comunican los valles de la vertiente septentrional (Alberche y Tormes), con la meridional (Tietar). Este paso era usado en la antigüedad por los romanos y suponía un punto estratégico de comunicación entre ambas mesetas.
El panorama desde este lugar es excepcional. A nuestra izquierda, se alza el pico del Torozo (2.026 m), con magníficos paredes para practicar la escalada en roca.
Hacia abajo se extiende el Barranco de las Cinco Villas, también llamado “la Andalucía de Ávila” debido a sus cultivos y al microclima que disfruta. El recorrido puede continuar a pie para llegar a
Cuevas del Valle (848 m), el primer pueblo del Barranco. Descendemos la Calzada Romana,
todavía utilizada como cañada ganadera para la trashumancia. Su existencia es debida el valor
estratégico que daban los romanos a Gredos, por ser un espacio de transito y control de los vettones (Pueblo Celta). Observamos el perfecto id_estado de conservación de sus piedras milenarias, donde es fácil observar la famosa cabra montés, acostumbrada en parte a la presencia del hombre.
A la entrada de la Calzada en el pintoresco pueblo de Cuevas del Valle encontramos a la izquierda la ermita de San Antonio y el Rollo jurisdiccional o Picota. A la derecha encontramos el restaurante
“El Pontón”, situado en un entorno idílico y muy bien cuidado podremos reponer fuerzas degustando chuletas de cordero al piorno acompañadas de vino de pitarra (sólo en verano).
Al terminar la comida, merece la pena pasear por el pueblo y observar la diferencia sorprendente con la vertiente Norte tanto en la arquitectura tradicional de sus casas de ladrillo con balcón y
solana de madera, como en la vegetación: olivos, castaños, pinos y huertas. Interesante su iglesia
gótica del siglo XV. Regresamos al punto de partida por el mismo camino observando los bancales de cultivo, pastizales y pinares.